Convivencia «Educando para la felicidad desde el corazón»

Ene 16, 2026

En un almuerzo celebrado en nuestras instalaciones, nos reunimos no solo como colegas, sino como una comunidad que cree profundamente en el poder transformador de la educación.

En este día tan especial, 15 de enero, día del Maestro, nos detenemos para reflexionar sobre nuestra esencia y el propósito que nos une en nuestro colegio. La convivencia no es solo compartir un espacio, es crecer juntos en el Viaje Amistoso hacia el Yo.

En un reconocimiento a quienes, día tras día, entregan mucho más que conocimientos en nuestras aulas. Hoy celebramos con nuestros maestros la importancia de convertirnos en seres integrales que dan vida a nuestras aulas.

¿Quién Soy? – La Esencia del Maestro

Soy Amor y Vida: La energía que transforma realidades.
Soy Mente y Emociones: El equilibrio que guía a nuestros estudiantes.
Soy un destello de Dios: una luz que brilla en cada lección.
Soy Cuerpo y Acción: La presencia que acompaña y protege.

El Propósito: El Camino hacia la Felicidad

Mi meta fundamental es hacerme más feliz. Este no es un acto de egoísmo, sino un compromiso ético. Al elegir ser óptimo para crecer, paso del simple «querer» al «amar» de forma consciente. En este proceso, me transformo en un Maestro, alguien que entiende que la felicidad es una construcción diaria y una decisión de vida.

Soy Digno de ser Dichoso

La Ética Makarista nos enseña que el ser humano es, por naturaleza, digno de ser dichoso. Esta premisa es el corazón de nuestra institución educativa:

En el Colegio Yale tenemos como fin primordial educar para la felicidad.

El Rol del Educador

Para que esta educación sea efectiva, el educador debe ser el primer testimonio. Buscamos que nuestros docentes:

Internalicen la felicidad como un hábito: no es un estado pasajero, sino una forma de vida.
Actúen con Sentido Común: siendo la mejor versión de sí mismos en cada interacción.
Se autoevalúen con amor: reconociendo sus fortalezas y áreas de mejora sin juicios.

De Educador a Maestro.

El camino del educador es una transición hacia la maestría. Maestros no solo imparten datos, sino que forman almas; el docente acompaña y enseña desde el corazón, buscando el logro de su calidad total en el aquí y el ahora. Ser maestro significa ser un faro que guía a otros hacia su propia luz, demostrando que la excelencia y la felicidad son metas alcanzables.

A ti, maestro, que eliges ser óptimo para crecer y haces del aula un espacio de convivencia y paz: ¡Gracias por tu compromiso con la excelencia y el corazón!

“Educar la mente sin educar el corazón no es educar en absoluto.”

¡Feliz Día del Maestro!